A todos ustedes, ignorantes mortales, que sólo respetan los derechos de autor de mis defectos. Que juegan ser como yo cuando sus limitadas mentes sienten que es conveniente, tergiversando mis palabras para, de ese modo, crear un yo más de ustedes. Suma cum laudes en plagio teórico y estúpidos en la práctica. Comprendo el hecho de que en sus mundos para-lelos existen personas que son más felices con las copias, que no tienen la capacidad de lidiar con lo genuino. Parásitos resistentes a todo tipo consejo, de vez en cuando creen que son las víctimas porque no son capaces de entender de una vez por todas que es cierto. Piensan que lo más difícil es ganar una discusión, ignorando que es más divertido ver cómo sus cerebros se retuercen al darles la razón sin estar acostumbrados a tenerla. Halagadores de la peor índole, aprendan a admitir las fortalezas de los demás. La envidia nubla sus pensamientos y lo peor de todo es que se sienten originales, frescos, llenos de ideas y creatividad. Ustedes son mi mejor ironía dramática, de hecho, la mejor de todas; no por ser mía, sino porque, a diferencia de las demás, es real y en vivo.
Continuará…