Guest post by CestPatty
Y como hizo Dios al hombre, así mismo hizo el hombre las redes sociales: Facebook, Hi5, MySpace, Orkut, Twitter y demás formas de poner tu vida online. No crean que desapruebo su uso. Yo misma estoy adicta al Twitter, tanto así que me tengo que dar “pau pau” para soltar el celular en las noches y dejar al resto filosofando en 140 caracteres. Me encanta leer mis timelines, ver todo lo chulo que los demás están diciendo. Disfruto ver cómo se expresan, hasta que llego al siguiente tipo de update: “Es que sin ti el mundo se rompe en mil pedazos y yo me muero, Te Amo Fulanito” –esto sin contar los que no se hartan de poner cuántos meses cumplen: “3 y contando”– (hahahahaha me pase!).
Piensas guaaau ¡cuánto amor! y lo dejas pasar sin pensar mucho, hasta que te encuentras con que las últimas 5 actualizaciones dicen algo como “sin ti me desmayo”, “tu boca me provoca” (sí, Miguel Bosé style), etc. A decir verdad, una serie de updates desafortunados para mis ojos. ¡Dios! no es que no me guste el amor, AMO el amor y todo lo que este trae consigo; amo su complejidad porque sé que va más allá de las simples palabras, pero cuando leo los disparates que ciertas personas consideran “amor”, de verdad que me prendo en candela. ¿Cuál es la desesperación por que los demás vean su “inquebrantable” amor?
Entonces solo me queda preguntarme: ¿será cierto o esto es un nuevo show de MTV? Cuando amas te desesperas, te vuelves loco y no puedes esperar para decir TE AMO, pero recuerda que solo hay una persona que lo quiere oír. No seas impersonal… búscalo(a), sorpréndelo(a) con algo mejor que palabras y tags.